La evaluación de la eficiencia económica es una etapa en la que el analista de negocios justifica la viabilidad de implementar la iniciativa. Generalmente se elabora un business case con el cálculo del ROI (retorno de la inversión), IRR (tasa interna de retorno), NPV (valor presente neto), así como el análisis de escenarios de "qué pasaría si" (what-if analysis).
Las métricas clave incluyen:
También se presta especial atención a los efectos no cuantitativos (por ejemplo, mejora de la competitividad o reducción de riesgos de fallos).
Características clave:
¿Es suficiente calcular solo el ROI para justificar la implementación de una solución de TI?
No es suficiente: el ROI muestra la relación entre beneficios y costos en términos porcentuales, pero no considera el valor temporal del dinero, el tiempo de llegada de los beneficios y la resistencia a los riesgos. Es necesario utilizar un conjunto de indicadores.
¿Son solo los parámetros económicos el criterio para tomar decisiones?
No, a menudo la empresa puede invertir en soluciones que mejoran la seguridad, la satisfacción del cliente o minimizan tiempos de inactividad, incluso si el impacto financiero directo es limitado.
¿Debería el analista de negocios realizar todos los cálculos de eficiencia por sí mismo?
Es recomendable involucrar a especialistas del área (analistas financieros) para modelos complejos, para tener en cuenta todos los matices de impuestos, créditos, devoluciones, etc.
Caso negativo:
El proyecto del nuevo sistema se lanzó solo en base al cálculo del ahorro de personal, sin considerar los inevitables costos de capacitación e integración.
Pros:
Contras:
Caso positivo:
El analista elaboró un business case, comparó tres escenarios de implementación, incluyó efectos directos e indirectos (aumento de la lealtad del cliente, reducción del tiempo de respuesta).
Pros:
Contras: