La validación de requisitos del producto incluye una comparación sistemática de la solución implementada con los requisitos comerciales originales. El analista de negocios juega un papel clave: asegura la correcta formalización de los requisitos, establece los criterios de aceptación y participa directamente en las pruebas de aceptación. Si se identifica una discrepancia, el analista documenta los defectos, investiga su causa (implementación incorrecta, requisito mal entendido, proceso comercial cambiado) y ayuda a determinar los pasos correctos para la corrección o la negociación adicional de cambios.
Características clave:
¿Puede un analista de negocios delegar completamente la tarea de revisar requisitos al tester o al equipo de QA?
No, aunque QA prueba el sistema, el analista es responsable de la conformidad del producto con los requisitos comerciales. Él tiene la experiencia en el contexto empresarial.
¿Es aceptable lanzar un producto si todos los requisitos funcionales se han implementado, pero no se han considerado los requisitos no funcionales?
No, el incumplimiento de los requisitos no funcionales (rendimiento, seguridad, usabilidad) conducirá a la eventual eliminación de la explotación o a la insatisfacción de los usuarios.
¿Es posible considerar los requisitos como validados si no están formalizados y solo existen en forma de acuerdos verbales?
No, los requisitos deben estar claramente documentados y formalizados; los acuerdos verbales a menudo conducen a malentendidos y errores.
Caso negativo: Aceptar un resultado basado en una demostración del desarrollador, sin formalizar y acordar previamente los criterios de aceptación. Ventajas: Se finalizó rápidamente la etapa de aceptación. Desventajas: Posteriormente se identificaron numerosos matices no considerados, surgió un conflicto con el cliente.
Caso positivo: Formalizar los requisitos, firmar un documento de requisitos con el cliente, elaborar listas de verificación y realizar pruebas de aceptación con el cliente. Todos los comentarios fueron documentados y corregidos. Ventajas: Mínimo malentendido, proceso transparente para ambas partes, menor riesgo de disputas. Desventajas: El proceso de formalización y prueba resultó ser más largo de lo planeado.