La interacción entre el probador manual y el desarrollador es clave para un trabajo efectivo. La velocidad en la corrección de errores, la calidad del producto y la atmósfera en el equipo dependen de una comunicación adecuada.
Historia de la cuestión:
Antes, los probadores y desarrolladores trabajaban de forma aislada y toda la comunicación se realizaba a través de un seguimiento de tareas. Los errores se discutían durante mucho tiempo, surgiendo conflictos. Hoy en día, la eficacia del equipo se logra mediante un contacto estrecho y regular y un respeto mutuo por cada rol.
Problema:
Las fallas se describen de manera poco clara, los modelos de comportamiento no están alineados y falta una retroalimentación rápida. Por ello, los errores "pasan de un lado a otro", la responsabilidad es difusa y pueden surgir discusiones improductivas.
Solución:
Características clave:
¿Qué hacer si un error "no se reproduce" para el desarrollador?
Proporcionar toda la información sobre el entorno, intentar reproducir el error juntos, aclarar las diferencias entre los entornos y compartir capturas de pantalla.
Si un error se registra como "no corregible", ¿vale la pena discutir?
Sí, si el error es crítico. Argumentar sobre el dolor del usuario/riesgos, involucrar al líder o analista para evaluar la situación.
¿Debería el probador explicar la prioridad comercial del error?
Preferiblemente. Esto ayudará al desarrollador a entender los riesgos y acelerará el tratamiento de errores especialmente importantes.
Informes de errores sin descripción de pasos y capturas de pantalla. Los desarrolladores pierden tiempo aclarando detalles y los errores tardan en cerrarse.
Ventajas:
Desventajas:
La empresa implementó una plantilla para informes de errores, un chat para comunicación rápida. Todos los errores iban acompañados de capturas de pantalla y videos. La mayoría de los errores se reproducían y corregían rápidamente.
Ventajas:
Desventajas: