La determinación de los límites de pruebas (scope) es una tarea fundamental para las pruebas manuales, permitiendo enfocarse en las partes más relevantes y críticas de la aplicación.
Con el desarrollo de proyectos, el volumen de funciones a probar aumenta, y cubrir todos los escenarios de manera manual se vuelve imposible. Con la llegada de Agile/desarrollo incremental, el rol de la determinación del scope ha crecido significativamente.
Si los límites de pruebas son difusos, surge el riesgo:
El scope de pruebas debe definirse en base a:
Características clave:
¿Es necesario probar absolutamente todo lo que se implementa, incluso los detalles más pequeños?
No, el principio de pruebas es enfocar en las partes prioritarias y críticas, especialmente donde es más probable que ocurran errores y los bugs tengan un impacto significativo en el negocio.
¿Puede el tester ampliar o reducir el scope autónomamente cuando surgen nuevos requisitos sin previa consulta?
No, cualquier cambio en el scope debe ser acordado con el gerente de producto o el líder de equipo para evitar brechas o duplicaciones de trabajo.
¿Es suficiente confiar únicamente en la documentación técnica para definir el scope?
No, se deben considerar también el contexto comercial, las tareas reales de los usuarios y la retroalimentación del cliente.
El tester decide cubrir todas las funciones y casos por su cuenta, resultando en falta de tiempo para probar los caminos críticos, mientras que los errores principales se escapan.
Pros:
Contras:
Al inicio del sprint, el tester participa en la planificación, fija el scope junto con todo el equipo, enfocándose en los escenarios de usuario más importantes, acuerda el volumen de trabajo y lo documenta en Confluence.
Pros:
Contras: