Definir y priorizar requisitos es uno de los aspectos clave del trabajo de un analista de negocios. En la práctica, esto incluye recopilar información de diversas partes interesadas, aplicar técnicas de priorización, así como revisar regularmente las prioridades teniendo en cuenta los cambios en el contexto del negocio.
El proceso incluye las siguientes etapas:
Recopilación de requisitos a través de entrevistas, talleres, análisis de documentación y observaciones de los procesos de trabajo.
Clasificación de requisitos (requisitos funcionales, no funcionales, sistémicos, requisitos comerciales).
Aplicación de técnicas de priorización: MoSCoW, 100 dólares, Kano, etc.
Evaluación del impacto de los requisitos en los objetivos comerciales y la identificación de factores limitantes (presupuesto, tiempo, recursos).
Revisión y adaptación regular de prioridades teniendo en cuenta los cambios en el proyecto y la reacción de las partes interesadas.
Características clave:
¿Cuál es la diferencia entre requisitos funcionales y no funcionales?
Los requisitos funcionales describen lo que el sistema debe hacer (funcionalidad). Los no funcionales son parámetros, restricciones, calidad: seguridad, rendimiento, fiabilidad, etc.
¿Se pueden recopilar todos los requisitos de las partes interesadas y realizarlos sin filtración?
No, ya que esto a menudo provoca el incumplimiento del presupuesto y los plazos. Los requisitos deben ser analizados, estructurados y priorizados, de lo contrario el proyecto puede resultar irrelevante e inviable.
¿Qué hacer si dos requisitos críticos se contradicen?
Organizar una consulta con las partes interesadas, realizar un análisis del impacto de cada requisito y acordar compromisos o la implementación por fases.
Caso negativo: El analista de negocios implementa todos los requisitos sin una filtración y priorización rigurosa. El proyecto excede el presupuesto. Pros: satisfacción de todos los deseos del cliente. Contras: sobrecostos, plazos fallidos, confusión en las funciones.
Caso positivo: El analista recopila todos los requisitos, los prioriza usando MoSCoW y revisa regularmente las prioridades con el negocio y el equipo. Pros: resultado relevante, gestión de expectativas, proyecto a tiempo y dentro del presupuesto. Contras: se requiere más tiempo para organizar la comunicación.